La final comenzaba con un grandísimo nivel de tenis y un gran primer set que se fue al tiempo break. Djokovic llegaba a esta final devolviendo su mejor tenis y una semifinal marcada por la polémica tras la expulsión Medvedev por pegar un pelotazo a un aficionado que acabó en el hospital y que el ruso visitó en la tarde de ayer según ha podido confirmar Movistar Plus en la retransmisión de la final.
El tenista balcánico vuelve a desafiar los límites del tiempo y añade un hito más a su legendaria carrera al imponerse en el torneo asiático tras un recorrido repleto de tensión y resiliencia. El serbio agranda una trayectoria inigualable que sigue reescribiendo los libros de historia del tenis mundial, demostrando una competitividad intacta y una vigencia al alcance de muy pocos elegidos en el deporte de élite.
Con esta victoria, Novak Djokovic se convierte en el primer jugador de la historia en ganar una final del circuito profesional con más de 39 años, un registro que no se veía desde la época del legendario Ken Rosewall. Además, el balcánico rompe una sequía de 332 días sin levantar un título y extiende su leyenda en la capital china, donde se mantiene absolutamente invicto con un histórico e imponente registro de 34 victorias y ninguna derrota, consolidando a Pekín como uno de sus territorios fetiches.
De este modo Djokovic entra de lleno en la lucha por entrar en el prestigioso «Torneo de Maestros» que se jugará en Turin en noviembre de este año.

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